Cuenta hoy el diario Cinco Días que el actual sistema de deducciones fiscales por actividades de investigación y desarrollo solamente es aprovechado por apenas el 1% de las empresas españolas, a pesar de que, según los expertos, nuestro país cuenta con uno de los mejores sistemas de incentivos en este sentido.

Fruto de esta realidad, el Gobierno está reformando este mecanismo a través de una disminución progresiva de las cantidades a deducir en el impuesto de sociedades, en favor de una bonificación de las cuotas sociales del personal contratado para investigar, dos posibilidades que convivirán durante los próximos cinco años, según fuentes del Ejecutivo.

Veremos si este nuevo planteamiento alcanza a más empresas y revierte en un aumento de la inversión privada en I+D+i. No obstante, decir adiós al actual sistema de deducciones por una falta de integración en las empresas es una verdadera lástima, sobre todo porque parece que el esfuerzo de la Administración se ha quedado a medio camino de ser entendido, práctico y utilizado por la realidad de nuestro tejido empresarial.