4 estrategias de crecimiento para la transferencia de conocimiento en humanidades


¿Qué tienen en común un fin de semana en un hotel que organiza una visita histórica medieval y un detergente para lavar la ropa comercializado en países en vías de desarrollo? Sorpresa: ambos han sido diseñados por investigadores del área de humanidades.

El 30% de los investigadores españoles pertenecen a las áreas de humanidades y ciencias sociales, según una investigación sobre transferencia en humanidades, publicada en 2008 por la Dra. Elena Castro, especialista en transferencia de conocimiento del CSIC, que se ha convertido en un artículo de culto sobre la materia.

Cuando se analizan las iniciativas más destacadas en transferencia de conocimiento desde las humanidades, es agradable comprobar la abundancia de publicaciones científicas o la existencia de proyectos financiados por las administraciones públicas. Sin embargo, resulta profundamente desalentador la ausencia, casi generalizada, de contratos entre los académicos y las entidades privadas, tanto públicas como privadas.

Aparcando por un momento estas impresiones, y a tenor de las diferentes publicaciones e iniciativas que he consultado, pienso que, en el fondo, las humanidades no son tan distintas a las ciencias experimentales o técnicas, pues sus investigadores tienen las mismas dificultades y motivaciones para transferir.

Hoy el mercado demanda tecnología con capacidad de revolucionar industrias y conocimiento para usarla inteligentemente, pero también hay espacio para las humanidades y las ciencias sociales, aunque no siempre es explícito.

Pero sobre todo, lo que está pidiendo a gritos el mercado, y la sociedad en general, es un papel más activo de las universidades y organismos de investigación en el mundo actual, un compromiso, una implicación, una apuesta clara, más allá de la pura enseñanza y creación de conocimiento. Y en este aspecto creo que las humanidades se han quedado atrás.

Así que me he preguntado hacia dónde podía evolucionar la transferencia de conocimiento en humanidades, y sobre todo, qué vías de crecimiento podrían seguir los investigadores de éste ámbito, y sus responsables de investigación y transferencia, para aumentar su interacción con el entorno industrial, empresarial, social, cultural o económico.

4 estrategias de crecimiento para la transferencia de conocimiento en humanidades

figura 1

 

La respuesta que he obtenido han sido 4 estrategias de futuro para el crecimiento de la transferencia de conocimiento en el ámbito de las humanidades. Estrategias, vías o formas de entender la orientación al entorno externo para mejorar la transferencia y que he clasificado en función de su potencial de mercado y de su facilitad para captar clientes (figura 1).

Las 4 estrategias, que paso a explicar a continuación, las denomino:

  • Diseño de innovaciones
  • Pensamiento humanístico
  • Arte y patrimonio
  • Servicio público

(1) Diseño de innovaciones

Suzanne Gibbs Howard es una destacada diseñadora de IDEO, una de las firmas de consultoría de diseño más importantes del mundo, que tiene una extensa formación en antropología, historia del arte, historia de las religiones, estudios africanos y arqueología.

IDEO, a través de Suzanne y de otros diseñadores, suele concebir conceptos de productos innovadores para empresas desde la perspectiva más humana, como por ejemplo, el diseño de un detergente para el mercado de países en vías de desarrollo con un envase al que pudiera darse una vida posterior al del propio detergente, como por ejemplo, para ser usado como macetero, en el día a día de las personas, como parte de su ocio e incluso su economía doméstica, según relató en una conferencia sobre innovación Marta Lago, una diseñadora española que trabajó para esta compañía.

IDEO, Suzanne y Marta ejemplifican esta primera estrategia de crecimiento a la que he llamado diseño de innovaciones, pues encuentro muy interesante el protagonismo que está tomando la visión humanística en la creación de nuevos productos, principalmente para el mercado de gran consumo.

Diseño de innovaciones

figura 2

 

Así, en esta estrategia me refiero a la creación de productos y servicios innovadores de alto valor para el mercado, basados, todo o en parte, en el conocimiento derivado de las ciencias humanísticas, las cuales sitúan en el centro de su razonamiento a la persona, al individuo, al humano.

Quizás resulta extraño ligar la innovación a esta área de conocimiento, cuando pensar en humanidades es pensar en: literatura, filosofía, filología, traducción, antropología, etnografía, historia, teología, ética, bellas artes, arqueología, patrimonio, bibliotecnomomía, etc.

Pero la cuestión es lograr la participación de los investigadores de perfil humanístico en la ideación y desarrollo de innovaciones para las empresas, no tanto para aplicar los resultados de sus respectivas investigaciones –que también–, sino para aportar su capacidad diferente de pensar respecto a las frecuentes visiones técnica, ingenieril o proyectual de los departamentos de desarrollo de producto, I+D e innovación.

Es lo que llaman la innovación centrada en las personas (Human Centred Innovation) que practican muchas agencias y escuelas de diseño. Sin duda, esto es un valor en alza que es apreciado por muchas empresas y que va a ser apreciado por el entorno industrial y de servicios cada vez más.

Además, este enfoque se vuelve extremadamente potente, e incluso incontrolable –en un sentido positivo–, cuando se combinan las humanidades (conocimiento base) con empresas (mercado), tecnologías de la información y comunicación TIC (elemento disruptivo) y creatividad (sistemática de trabajo). Comento a continuación el resto de factores (figura 2).

Respecto al mercado, creo que se podrían distinguir dos grandes bloques de empresas cliente, aunque la clasificación no es estanca, pues una misma empresa podría entrar en las dos categorías.

En primer lugar, y más importante, estarían las empresas que buscan nuevos retos al centrar en el cliente el diseño de sus innovaciones y modelos de negocio, desde la perspectiva humana mencionada, que pueden abarcar desde grandes multinacionales hasta pymes, de cualquier sector. Por ejemplo, un fabricante de mobiliario de oficina que desea contar con un antropólogo y un filósofo en su equipo de diseño de nuevos espacios colaborativos de trabajo en abierto.

Y en segundo lugar, se podría hablar de todas aquellas empresas interesadas en los resultados de la investigación humanística en sí mismos, para su aplicación directa. Por ejemplo, un hotel rural que recibe el asesoramiento de un grupo de investigación en historia medieval para diseñar una ruta de visitas y un programa de actividades alrededor de la cultura medieval. Estaríamos hablando de un conjunto de sectores como por ejemplo:

  • Industria cultural / entretenimiento / ocio (productoras cinematográficas, discográficas, audiovisuales y de espectáculos, editoriales, software, juegos, gestión cultural…).
  • Industria turística (hostelería, viajes, rural, urbano, cultural, gastronomía…).
  • Sector servicios avanzados (consultoría, ingeniería, arquitectura, patrimonio, territorio, diseño web, diseño producto e innovación, creatividad, contenidos digitales …).
  • Industria de la educación (editorial, multimedia, formación a distancia, colectivos específicos, centros privados…).
  • Otros sectores (calzado, textil, mueble, joyería, juguete, alimentación y bebidas…).

Tras las empresas es el momento de introducir una nueva variable en juego, las tecnologías de la información y comunicación (TIC), como atributo del producto, herramienta o medio vehicular del conocimiento, a través de un sinfín de posibilidades en creciente aumento: 3D, digitalización, realidad aumentada, geolocalización, sistemas de información, aplicaciones móviles, software, redes sociales y web 2.0, e-learning, etc.

Y por último, en este cóctel añado la creatividad, o mejor dicho, la metodología o sistemática de innovación. Me refiero a trabajar conjuntamente entre investigadores y empresarios (no la simple subcontratación), a crear conjuntamente (co-creación), a formar grupos multidisciplinares, a utilizar métodos de trabajo como el pensamiento de diseño (desing thinking) u otras técnicas creativas, a mantener relaciones a largo plazo, etc. En realidad estaríamos hablando del concepto de hibridación que se maneja habitualmente, y del que mi colega de profesión Amalio Rey es todo un abanderado.

Desde esta perspectiva conjunta de factores (humanidades + empresas + TIC + creatividad), el “gran mercado” para esta vía de colaboración, valga la expresión, no está en el knowledge push (por ejemplo la creación de un catálogo con la oferta científica de la universidad) ni en el market pull (la empresa que acude a la universidad a buscar un determinado conocimiento), sino en la creación de un ecosistema de relaciones sostenibles entre investigadores y empresarios, a largo plazo y de forma continua.

La intuición me dice que las universidades (o centros de investigación) que sepan crear una cultura de relaciones de innovación con la industria alrededor de sus disciplinas humanísticas, sobre la base de programas, iniciativas, proyectos, comunicación, marca, etc. tendrán un enorme éxito en transferencia en humanidades, incluso puede que mucho más que en otras disciplinas experimentales o tecnológicas.

Algunas ideas prácticas

  • Crea en tu universidad un programa de innovación centrada en las personas para el diseño de productos y servicios, que facilite la interacción a largo plazo entre empresarios e investigadores de humanidades. Invita a las empresas de tu entorno y diseña una serie de talleres que cuenten con una metodología de trabajo del que puedan resultar propuestas concretas de colaboración, que luego podrían traducirse en contratos universidad-empresa.
  • Moviliza a tus investigadores para trabajar juntos desde la perspectiva de formar un grupo multidisciplinar que involucre el punto de vista humanista para apoyar procesos de innovación empresarial (desarrollo de producto, diseño de servicios, creación de nuevos modelos de negocio) y ofrecer servicios de investigación y asesoramiento en innovación humanística.
  • Imagina este grupo de investigadores como un gran punto de referencia visible para las empresas, que perfectamente puede tomar la forma de un nodo de innovación centrada en personas de forma virtual, como explicaré en la siguiente estrategia.

(2) Pensamiento humanístico

En el artículo que mencioné al principio, la Dra. Castro afirmaba que las ciencias humanísticas tienen la capacidad de transformar la sociedad, al igual que otras ciencias, pero que es preciso hacer un esfuerzo por identificar la aplicación socioeconómica del conocimiento.

Es una magnífica reflexión que me encantó, y que además es reconfortante, pues es importante no perder de vista que avanzamos en este mundo gracias a las humanidades –con el permiso de la tecnología–.

A partir de aquí la nueva pregunta es, ¿qué hacer para transformar la sociedad? Y una respuesta es mediante la transmisión de valores humanísticos (figura 3).

Por tanto, con esta segunda estrategia de transferencia en humanidades me refiero a la creación de entidades de referencia en la transmisión y aplicación de valores humanísticos a la sociedad, a las empresas y a las organizaciones actuales, en todas sus dimensiones. En pocas palabras, me refiero a las humanidades en estado puro, lo que he denominado pensamiento humanístico.

Pensamiento humanístico

figura 3

 

Si en la estrategia anterior de diseño de innovaciones era motivador para el investigador universitario la posibilidad de aplicar su saber al diseño de productos para un mercado comercial, en esta segunda vía es aún más atractiva, si cabe, la posibilidad de volcar directamente en la sociedad su trayectoria profesional como científico humanista.

En una ocasión escuché a Alfons Cornella, fundador de la red de innovadores infonomia, definir la innovación como una función de ideas a valor. Siguiendo esta idea al más puro estilo matemático, lo que quiero explicar sería como establecer una función de valores humanísticos a transformación social [ f(valores) = transformación ].

Es decir, si contemplamos de nuevo las disciplinas humanísticas mencionadas en la estrategia anterior, y tenemos presente todos los valores que representan, disponemos de una fuerza transformadora capaz de contribuir al progreso de la sociedad en forma de: bienestar, sostenibilidad, educación, tecnología, emprendimiento, comportamiento, desarrollo personas, desarrollo organizaciones, responsabilidad, multiculturalidad, igualdad, identidad, etc.

Por ejemplo, el asesoramiento en ética y dopaje del deporte elaborado por un Departamento de Filosofía, o la creación de una guía ciudadana de comunidades religiosas preparada por un Departamento de Teología y estudios religiosos, ambos ejemplos reales de la Universidad de Leeds, reflejan la idea que quiero transmitir.

Pero tratando de ir más allá, creo que el verdadero núcleo de esta propuesta es la creación grandes “entidades, centros, espacios, marcas, nodos, redes…” de servicios humanísticos aplicados al servicio de la sociedad, que no tienen porqué ser físicos, pero que logren pasar del concepto tradicional de centro de investigación en humanidades, como CRASSH de la Universidad de Cambridge o el Instituto de filosofía del CSIC, a un concepto aplicado, como por ejemplo, Fidelis Institute, que ha diseñado una serie de servicios dirigidos a al mundo ejecutivo, corporativo, socioeconómico, etc. a partir de su propuesta de aplicación de la ética.

Algunas escuelas de negocio como IE comienzan a introducir un contrapunto humanístico en la formación que realizan a los directivos, por lo que no está muy lejos que próximamente diseñen un programa puramente de humanidades y ciencias sociales aplicadas a los negocios. Así, creo que esta estrategia puede tener también bastante “potencial de mercado”, y ser apreciado por los ejecutivos que buscan una responsabilidad social corporativa en un sentido amplio.

Desde este punto de vista, creo que las universidades capaces de aglutinar y motivar a sus humanistas en torno a un proyecto de referencia en la aplicación del pensamiento humanístico, en todas sus dimensiones (sociales, económicas, tecnológicas, culturales, sostenibilidad…), y de proporcionarles una efectiva agilidad operativa y visibilidad en internet, puede sentar las bases de una nueva dimensión en la transferencia de conocimiento en humanidades.

Algunas ideas prácticas

  • Imagina un gran centro de referencia en pensamiento humanístico, pero desde una perspectiva virtual, donde involucres a tus investigadores del área de humanidades, y construye una gran marca alrededor de él, mediante relaciones sociales y visibilidad global en internet (hoy el terreno de juego está aquí), que disponga de varias capas o niveles operativos para que sea dinámico y efectivo (piensa en un nivel de promoción, en un nivel de enlace con investigadores, etc.).

(3) Arte y patrimonio

La tercera estrategia de transferencia de conocimiento en humanidades es más conocida que las anteriores, ya que se trata de la aplicación directa del saber hacer de grupos de investigación involucrados en dos cuestiones íntimamente relacionadas, arte y patrimonio (figura 4).

Arte y patrimonio

figura 4

 

En primer lugar la gestión de las actividades artísticas (teatro, música, cine, pintura, escultura, literatura…) en forma de exposiciones, producciones o montajes, a través del diseño, desarrollo, coordinación, comunicación, etc., como por ejemplo el diseño de las actividades para la celebración del centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández, en 2010. Es como si dijéramos la contribución al éxito de las actividades artísticas, pues los investigadores de humanidades tienen papel a todos los niveles, desde la conceptualización hasta la materialización.

Y en segundo lugar la gestión del patrimonio histórico-cultural (pictórico, escultórico, arquitectónico, arqueológico…) en sus múltiples dimensiones (restauración, conservación, protección, planificación, promoción…), como por ejemplo la restauración de una basílica o una colección de arte del siglo XVIII. Es la valorización del patrimonio, entendido como la adición de valor en cada una de sus fases, desde la propia práctica operativa a su nivel más estratégico.

Está claro que los grupos de investigación que trabajen en alguna de las ramas del arte tienen directamente aquí su campo de aplicación. Sin embargo, en el ámbito del patrimonio sí que es habitual encontrar a centros integrales, como por ejemplo el Instituto de Restauración del Patrimonio de la Universidad Politécnica de Valencia  o el Instituto de Ciencias de Patrimonio del CSIC.

También ocurre en esta actividad, que el arte y el patrimonio van, hoy en día, intrínsecamente ligados a la tecnología. En el caso del arte, tecnología como medio de presentación de los contenidos, y en el caso del patrimonio, tecnología como infraestructura tecnológica y laboratorios (física, química, óptica, electrónica, etc.).

En este enfoque existirían diversos tipos de clientes o público objetivo: productoras culturales, museos, fundaciones, constructoras, servicios de ingeniería y arquitectura, administración, particulares, etc.

Algunas ideas prácticas

  • Siguiendo con el enfoque anterior de darles una marca en torno a una entidad, es muy interesante la posibilidad de agrupar a los investigadores que trabajen en actividades artísticas para facilitar la colaboración con empresas y entidades. Por tanto, empaca los grupos bajo una marca para que sea localizable por los potenciales clientes y cree sinergias entre todos.
  • Trata de establecer relaciones institucionales entre los investigadores independientes en cuestiones de patrimonio histórico-cultural de tu universidad con grandes centros dedicados a restauración y gestión del patrimonio, para que de algún modo se pueda crear una red de trabajo y exista mayor posibilidad de colaborar en encargos de carácter privado.
  • Combina a investigadores del ámbito humano con el tecnológico, en tu universidad, y trata de diseñar nuevos servicios de mayor valor para el mercado, en arte y patrimonio. Esto es algo que también puedes intentar en el resto de propuestas.

(4) Servicio público

La última estrategia de transferencia de conocimiento en humanidades que quiero señalar es la que denomino servicio público. Se trata también de una actividad muy habitual entre los investigadores de humanidades, que en el caso de muchos grupos es casi la única colaboración privada que tienen.

Me refiero al trabajo que realizan para apoyar a la administración pública en la elaboración, evaluación, comunicación, medición, etc. de sus políticas (lingüística, educativa, cultural, patrimonial, territorial, turística, religiosa, colectivos…), mediante la realización de informes, estudios, investigaciones, trabajos de campo, etc. en las materias que les son encargadas (figura 5). Es una labor de apoyo, o dicho de otro modo, de asistencia al gobierno en el éxito de sus políticas.

Servicio público

figura 5

 

Por ejemplo, la colaboración entre un Departamento de antropología social y el gobierno regional para desarrollar un programa de formación en igualdad de oportunidades, o evaluar el impacto de la política de inmigración, serían ejemplos en esta categoría.

El concepto de administración ha de ser entendido a todos los niveles, local, regional, nacional o internacional, aunque lo más habitual es el trabajo junto al gobierno inmediatamente más cercano, el local y regional. Por ello esta estrategia tiene un radio de acción muy concentrado geográficamente, aunque pueden existir grupos de investigación con capacidad y poder de atracción para logar contratos con administraciones de diversos lugares.

Desgraciadamente, estos días que corren inmersos en una gran crisis económica son duros para la administración, especialmente en España, pues escasean los recursos económicos, y por ende, las contrataciones a la universidad para recibir colaboración.

Algunas ideas prácticas

  • Crea un grupo de trabajo en tu universidad que trate de organizar una acción de relaciones de alto nivel entre tu universidad y la administración de tu entorno (lobby y networking), formado por personas con mucha cercanía y contactos a nivel político, que trate de conocer las políticas a largo plazo, las acciones previstas, las prioridades en la agenda gubernamental, etc. A medio y largo plazo, esta ruta puede ser útil para canalizar contratos de colaboración y otras acciones.

Recomendaciones finales

  • Te confianza en que es posible impulsar la transferencia de conocimiento en humanidades tal como se hace en ciencias experimentales o tecnológicas.
  • Crea un grupo de trabajo que diseñe un proceso de transformación en tu universidad, para producir un salto significativo optimizando las vías actuales y explorando nuevas estrategias en transferencia de conocimiento, como las presentadas u otras que puedas definir.
  • Piensa en iniciativas virtuales y en red, que tienen un coste mínimo y mayor recorrido que las basadas en instalaciones físicas. Crea un equipo operativo que ejecute iniciativas en coordinación con investigadores, responsables y autoridades, en su caso, pero con autonomía, flexibilidad y efectividad.
  • La presencia en la internet de hoy, y las relaciones sociales a través de la red, complementadas con las presenciales, son el 50% del éxito (o incluso más). No dejes todo el peso en el conocimiento o en los investigadores.
  • No actúes en solitario. Forma un equipo de investigadores de diversos departamentos, o universidades, o únete con otras universidades o entidades externas.
  • Actúa en un entorno global, pues la aplicación del conocimiento humano no entiende de fronteras. El público objetivo de tus investigadores puede estar situado en cualquier parte del mundo.
  • Ten presente que las TIC tienen un papel revitalizador en las humanidades que casi escapa a toda imaginación, y son capaces de actualizarlas, canalizarlas hacia la sociedad y hacerlas atractivas al mercado privado.
  • Finalmente, piensa que no todo es dinero o apoyo público, sino determinación, ideas claras, rumbo estratégico y motivación. Tenlo en cuenta antes de desistir.

Sobre Javier González Sabater

Javier González Sabater es experto en transferencia de tecnología y relaciones Universidad-Empresa. Es autor de este blog.

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  1. Lista la presentación de 4 estrategias de transferencia en arte y humanidades | Javier González Sabater - 19 febrero 2012

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